{"id":204,"date":"2019-05-01T00:34:28","date_gmt":"2019-05-01T00:34:28","guid":{"rendered":"https:\/\/edisonotero.cl\/?p=204"},"modified":"2020-05-25T03:05:57","modified_gmt":"2020-05-25T03:05:57","slug":"dos-hombres-divididos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edisonotero.cl\/?p=204","title":{"rendered":"Dos hombres divididos"},"content":{"rendered":"\n<p>A fines del a\u00f1o pasado (el 28 de diciembre, para ser exactos), a los 79 a\u00f1os, falleci\u00f3 el escritor israelita Amos Oz. Hab\u00eda nacido en Jerusal\u00e9n en 1939. Su vida estuvo profundamente marcada por las vicisitudes hist\u00f3ricas del Estado de Israel. Al contrario de lo que pudiera suponerse, desarroll\u00f3 una postura independiente, alejada de todo extremismo. Oz sostuvo que, a diferencia de las incontables pel\u00edculas sobre el estereotipado Oeste estadounidense, no hab\u00eda modo de contar con evidencias palmarias en el conflicto entre la Autoridad Israel\u00ed y la Autoridad Palestina. En esas pel\u00edculas siempre resulta claro qui\u00e9nes son los buenos y qui\u00e9nes son los malos, y la elecci\u00f3n cae por su propio peso. \u00bfQui\u00e9n querr\u00eda ponerse del lado de los malos?<\/p>\n\n\n\n<p>En el ensayo que abre su libro \u00abContra el Fanatismo\u00bb, y que data de 2002, Oz afirma: \u201cEl conflicto palestino-israel\u00ed no es una pel\u00edcula del salvaje Oeste, no es una lucha entre el bien y el mal; m\u00e1s bien es una tragedia en el sentido m\u00e1s antiguo y estricto del t\u00e9rmino: un choque de derechos, un choque entre una reivindicaci\u00f3n poderosa, profunda y convincente y otra reivindicaci\u00f3n muy diferente pero no menos convincente, no por ello menos poderosa y no menos humana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el segundo ensayo del libro aludido, y en un rapto de lucidez e iron\u00eda, Oz asegura que \u201cni guerra religiosa, ni guerra de culturas, ni desacuerdo entre dos tradiciones, sino sencillamente una verdadera disputa inmobiliaria sobre de qui\u00e9n es la casa. Y yo creo que puede resolverse\u201d. Puede decirse que Oz fue capaz de empatizar con los palestinos. Con todo, nada de ello le quit\u00f3 un \u00e1pice de amor y lealtad a la tierra que lo vio nacer. Por supuesto, semejante disposici\u00f3n para eludir las categor\u00edas excluyentes le acarre\u00f3 la molestia de algunos de los suyos, el despliegue de esa secuencia archi repetida de las descalificaciones f\u00e1ciles: traidor, desleal, vendido, anti-patria.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de medio siglo antes, Albert Camus (1913-1960) experiment\u00f3 dilemas de la misma naturaleza. Nacido en Argelia \u2013por entonces, colonia francesa\u2013 era al mismo tiempo ciudadano franc\u00e9s. Cuando estall\u00f3 la lucha por la independencia argelina en 1954 y desatadas las pasiones, las opciones terminaron siendo s\u00f3lo dos: apoyar la presencia del ej\u00e9rcito franc\u00e9s en Argelia o sumarse al Frente Nacional de Liberaci\u00f3n. A poco andar, la guerra trajo los atentados terroristas contra las fuerzas de ocupaci\u00f3n y la reacci\u00f3n de \u00e9stas en t\u00e9rminos de represi\u00f3n sistem\u00e1tica contra la poblaci\u00f3n. En lo concreto y a la larga, los bandos mismos acabaron con el coraz\u00f3n dividido. As\u00ed, Camus concluy\u00f3 que no se trataba de buenos y de malos, un asunto \u2013por decirlo as\u00ed\u2013 de etiquetas. Como hiciera Oz, m\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s, Camus pens\u00f3 que no se trataba de izquierdas o derechas. As\u00ed como Oz luch\u00f3 por la paz, Camus centr\u00f3 sus esfuerzos en el logro de una tregua a la que, por cierto, las partes no estuvieron dispuestas a someterse. Se trataba de un callej\u00f3n sin salida: \u201c\u00bfC\u00f3mo condenar los excesos de la opresi\u00f3n si se ignoran o se callan los desbordamientos de la rebeli\u00f3n? Y al contrario: \u00bfc\u00f3mo indignarse por las matanzas de prisioneros franceses si se acepta que \u00e1rabes sean fusilados sin derecho a juicio?\u2026 Para esta l\u00f3gica no existe otro t\u00e9rmino que una interminable destrucci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A Oz y a Camus los hermana el rechazo del fanatismo. Los fan\u00e1ticos, como se sabe, son aquellos para quienes los problemas del mundo se acaban cuando todos piensan exactamente igual a ellos. En suma, abogan por la desaparici\u00f3n de las diferencias, de la diversidad, de los matices, no menos que por la divinizaci\u00f3n de los fines perseguidos, con el correspondiente vaciamiento moral de los medios a los que se recurre para lograr esos fines. De hecho, el fan\u00e1tico est\u00e1 convencido que los medios deben ser juzgados en funci\u00f3n de los fines. Puestas as\u00ed las cosas, la condici\u00f3n criminal de un medio, un recurso o un instrumento, podr\u00eda quedar disculpada o excusada por la supuesta bondad de los fines perseguidos. Por ejemplo, la tortura: Camus alega que la tortura es inmoral en s\u00ed misma y no la disculpa ninguna finalidad. Seg\u00fan \u00e9l, su uso sistem\u00e1tico le quita el piso al valor atribuido a los objetivos en nombre de los cuales se la practica. La misma consideraci\u00f3n alienta en la afirmaci\u00f3n de Oz, seg\u00fan la cual tanto la naci\u00f3n palestina como la naci\u00f3n israel\u00ed han tomado decisiones est\u00fapidas mutuamente. Para ambos, ninguna estupidez deja de serlo porque haya futuros sublimes en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>La condici\u00f3n fan\u00e1tica implica una tarea esencial de pensamiento cr\u00edtico para los intelectuales y los escritores. Dice Oz en una entrevista de 2012: \u201cNo creo en un choque entre Oriente y Occidente ni entre el Islam y el Occidente seglar. Creo que el s\u00edndrome del siglo XXI es el choque entre los fan\u00e1ticos de todos los colores y el resto de nosotros\u201d. Por su parte, Camus argumentaba que \u201ccuando la violencia responde a la violencia en un delirio que exaspera y hace imposible el lenguaje sencillo de la raz\u00f3n, el papel de los intelectuales no puede ser, como se lee todos los d\u00edas, el de disculpar desde lejos una de las violencias condenando a la otra, lo que tiene como efecto doble el de indignar hasta el furor al violento condenado y el animar a una violencia mayor al violento indulgenciado\u2026 Su papel debe ser \u00fanicamente el de trabajar en el sentido del apaciguamiento para dar sus oportunidades a la raz\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El pensamiento fan\u00e1tico no experimenta divisiones. Es categ\u00f3rico, id\u00e9ntico a s\u00ed mismo, coherente, consistente, auto-referido. S\u00f3lo cuando una mujer o un hombre admiten no tener respuesta para todas las preguntas, cuando aceptan la diversidad de los puntos de vista y las perspectivas, cuando asumen que la soluci\u00f3n de muchos conflictos pasa por responsabilidades colectivas, entonces es entendible que se sientan divididos, que experimenten tensiones entre unos valores y otros. Oz y Camus lo vivieron en carne propia. Haber resistido la tentaci\u00f3n de las soluciones fan\u00e1ticas los honra y los hermana en una comunidad de escritores que problematizaron lo que tantos creen ya decidido y resuelto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><br><strong>[Publicado originalmente en la revista\u00a0<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/www.lapanera.cl\" target=\"_blank\">La Panera<\/a>]<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A fines del a\u00f1o pasado (el 28 de diciembre, para ser exactos), a los 79 a\u00f1os, falleci\u00f3 el escritor israelita Amos Oz. 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